Cuando aquel buen Padre, Rey que todo guía
a los doce Apóstoles los reinos cedía
Santiago a España santa luz traía.

Canto de Ultreia

 

Hace más de mil años, en el 950, el Obispo Gondescalco y un grupo de franceses hicieron este viaje a pie desde su tierra a Compostela; desde entonces este CAMINO fue ruta  y encuentro para ir y venir de gentes diversas que robustecieron su catolicismo y afirmaron su fe cristiana. Fortaleza física para el fortalecimiento espiritual y, de paso, servir de vehículo para el intercambio de formas de expresión, de cultura, de arte y sobre todo de fe.

Se puede entender el CAMINO como "comunicación. Y éste fue el CAMINO que recorrió la Europa de hace mil años y que constituyó, además, el primer ejercicio de entendimiento humano, de intercomunicación entre la diversidad de pueblos europeos. En este CAMINO se hizo el primer gran ensayo de ecumenicidad: se cantaban los mismos cánticos de ultreia, se rezaban las mismas oraciones, se caminaba bajo la misma "Vía Lactea", eran guiados por la misma estrella del "Campus Stellae". Una misma fe los convocaba, una misma meta los unía.

El apogeo del "camino francés" hay que situarlo en los siglos XI y XII. Verás en tu andadura miles de testimonios de aquel esfuerzo gigante que se desarrolló en más de cuatro siglos, capillas, puentes, monasterios, abadías, hospitales y posadas que servían al caminante fatigado y enfermo. Verás también, vigentes aún en muchos trozos, las viejas piedras de la "calzada de peregrinos", que en otros lugares todavía conserva el apelativo "del camino". Pasrás junto a los hitos históricos de las abadías y monasterios que, desde Cluny, fundaron los benedictinos para estímulo y servicio del CAMINO, estímulo que luego secundaron nobles, señores y reyes de España con fundaciones y privilegios de todo tipo.

El CAMINO fue algo más que una precoz experiencia turística (que aún hoy rinde frutos) como podrás adivinar por la contemplación de las maravillas románicas y confirmar por la vitalidad y permanencia que llegó a tener, al contraste con la monumentalidad visigótica y aún renacentista y barroca.

Este CAMINO que vas a recorrer tuvo su primera guía de viaje en la crónica del siglo XII, de Aymeric Picaud, que informa de itinerarios, comidas, buenas y malas aguas, carácter de las gentes, costumbres, iglesias famosas, hospitales y hospederías, etc. terminando con un elogio descriptivo de Compostela y su Basílica, llena de entusiasmos (libro V del Códice Calixtino). Otras guías siguientes fueron las de Caumont, Rosminthal, Piccardi, Münzer, Arnold von Harff, Laffi, Manier, etc.

Por este camino viajaron personajes de la historia, comitivas y grupos de distintas nacionalidades, santos, señores, reyes y emperadores, (Carlomagno, Luis de Francia, Alfonso IX que tanto ayudó a las peregrinaciones o Alberto de Canogio, benefactor de Conjo en Compostela, San Francisco de Asís y tantos otros); pero también cuentan los miles de humildes peregrinos, solitarios caminantes de sencillas ropas, sin otro equipaje que su fé, su sayal de estameña, su nudoso bordón, su parda calabaza a modo de cantimplora y su exiguo morral, más lleno de penas que de mendrugos; pero fuertes en cambio para la resistencia y el tesón, para el milagro de "cansarse y seguir", en una ofrenda diaria de penitencia y esperanza.

(En: Itinerario de 1976

 

Algo sobre las Rutas de las Marchas celebradas en Año Santo Compostelano desde 1965

 


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Marcha Interprovincial.1976
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